Así está transformando el Marketing la Inteligencia Artificial
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Increíble la cantidad de ayuda que nos brindan las máquinas, si es que ya hacen de todo… y nos hacen ser mejores a nosotros. La colaboración entre ambos da unos resultados espectaculares y, apoyarnos en la tecnología provoca una explosión de nuestra creatividad pero… ¿ellas son creativas?

Para empezar, no pensemos en los robots y en la Inteligencia Artificial como sustitutos de las personas, pensemos en cómo podemos utilizarlos para empoderarnos a los humanos, y dicho esto ahí van unos cuantos ejemplos de cómo lo están haciendo en áreas que requieren altas dosis de creatividad y talento.

ARTE

En el mundo de las artes visuales, la Inteligencia Artificial está impactando de muchas formas. Desde alterar obras ya existentes, como el retrato viviente de la Mona Lisa, crear imágenes de humanos que no existen, algo que, por cierto, habría que regular de alguna forma,  o crear originales obras de arte.

Christie’s fue la primera casa de subastas en subastar una obra realizada por una Inteligencia Artificial. Se trata de Retrato de Edmond de Belamy, adjudicada por 432.500 dólares. La obra fue realizada por una red GAN alimentada por un conjunto de datos de más de 15.000 retratos que abarcan seis siglos.

Otro ejemplo es Ai-da, la primera robot artista y que acaba presentar su primera exposición individual. Su funcionamiento se basa en tecnología de reconocimiento facial y un brazo robótico que funciona con Inteligencia Artificial.

Si vamos un poco más allá vemos capacidades sorprendentes de la Inteligencia Artificial, como leer una receta y crear la imagen de cómo quedará el plato, o por ejemplo Dreamscope de Google, que utiliza fotos ‘normales’ de personas, objetos, lugares, les aplica filtros y su resultado es realmente impresionante… a veces.

 

MÚSICA

Vemos que en arte visual no lo está haciendo mal nuestra Amiga la tecnología, pero ¿en música?

David Cope lleva 30 años investigando y trabajando en lo que él llama Experimentos de Inteligencia Musical buscando que las máquinas sean su aliado en momentos de baja inspiración como compositor.

En todos estos años sus algoritmos han compuesto infinidad de obras de todo tipo de géneros y sin olvidarnos de Emily Howell, una Inteligencia Artificial que compone en su propio estilo sin basarse en composiciones anteriores.

La Inteligencia Artificial es un fantástico aliado para los músicos de hoy en día. Flow Machine de Sony o Watson de IBM se han convertido en ‘socios’ de productores musicales, youtubers y artistas para reforzar sus creaciones. Alex da Kid, nominado a los Grammys, utilizó Watson, compartió sus composiciones y la Inteligencia Artificial  la ‘temperatura emocional’ de la época utilizando como fuente noticias de periódicos y medios de cinco años y, a partir este análisis, lanzar su próximo single.

Otro asistente muy utilizado es AIVA que, como ellos se autodenominan, es el ‘asistente creativo para gente creativa’, utilizando Inteligencia Artificial y Deep Learning para ayudar a componer música.

La Inteligencia Artificial está transformando el mundo de la música de mil maneras, desde la distribución a la masterización del audio. Incluso creando estrellas del pop virtuales como Yona, desarrollado por el compositor Ash Koosha y que crea e interpreta temas como Obliovius.

 

COREOGRAFÍAS Y DANZA

Una herramienta realmente potente para que los coreógrafos rompan sus patrones regulares. Wayne McGregor, un reputado y premiado director británico es famoso por el uso de la tecnología en sus trabajos, y está fascinado con las posibilidades que le proporciona la Inteligencia Artificial dentro de un proyecto que realiza junto al Google Arts & Culture Lab, donde se introdujeron cientos y cientos de horas de bailarines para alimentar a la Inteligencia Artificial y que ‘aprendiese a bailar’ con el fin, no de sustituir al coreógrafo, sino de iterar y desarrollar de forma eficiente diferentes opciones coreográficas.

 

DISEÑO AUMENTADO

Otro gran campo en el que la Inteligencia Artificial se vuelve una fantástica herramienta es en el Diseño comercial e industrial. La colaboración entre el famoso diseñador Philippe Stark, Kartell y Autodesk ha dado como resultado ‘la primera silla diseñada utilizando Inteligencia Artificial’. Ha sido puesta en producción y se presentó en la Semana del Diseño de Milán. Un gran proyecto de co-creatividad personas-máquinas.

 

RECETAS

La creatividad de la Inteligencia Artificial ha entrado hasta la cocina. No sólo alterando recetas tradicionales sino creando nuevas combinaciones de alimentos en colaboración con los más reputados nombres de la industria alimentaria.

Ya puedes reservar un whisky diseñado por Inteligencia Artificial o ver cómo las decisiones de los maestros cerveceros se apoyan en esta tecnología.

El CSAIL, Laboratorio de Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial del MIT, está utilizando todas esas fotos de platos que publicamos en Redes Sociales y, mediante visión artificial, son analizadas para entender mejor los hábitos alimenticios de la gente, así como para sugerir recetas con los alimentos que se muestran.

ESCRIBIR NOVELAS Y ARTÍCULOS

Aunque las fuentes de las que alimentar los algoritmos son enormes, la escritura es una habilidad que no se le acaba de dar bien a la Inteligencia Artificial.

Funciona mejor generando información breve basada en ‘quién, qué, dónde y cuándo’, pero sus habilidades mejoran cada día. Tal y como comenté en un artículo anterior sobre lo que está haciendo Microsoft con su equipo de redactores de MSN.com.

Es famosa la novela escrita por una Inteligencia Artificial. Una lectura un tanto extraña, pero el caso es que fue capaz de hacerlo y cuando digo que el tema avanza es porque un proyecto japonés de Inteligencia Artificial casi gana un premio literario en su país.

Kopan Pagen, publicó Superhuman innovation, un libro no sólo sobre la Inteligencia Artificial, sino que fue coescrito por una. PoemPortraits es otro ejemplo de cocreación literaria hombre-máquina en el que se ve cómo una sola palabra sirve para generar un poema corto.

Sin duda, a medida que el mundo de la Inteligencia Artificial y la Creatividad humana sigan expandiéndose, debe dejar de preocuparnos si las máquinas pueden ser creativas y centrarnos en cómo colaborar más entre ambos mundos y lograr lo que jamás habíamos soñado.

 

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